La leyenda de las ardillas y la barbacoa

ardillas del retiro

El otro día estaba sentada con Manolo hablando de que Nueva York es una ciudad mucho más y mejor que Madrid porque sus parques tienen ardillas y les puedes dar de comer. Esas ardillas están gordotas, y aunque practican mucho ejercicio, también somos muchos los turistas que las hemos ido alimentando de la comida más dulce y grasienta del mundo.

En cambio, en Madrid, los únicos animales que he visto son un par de ratas voladoras y unas cucarachas que intentaban acceder a un portal del centro.

Manolo en ese momento me explicó, apretando un poco los labios, que en el Parque del Retiro hacía años habitaban unas ardillas muy simpáticas. Unas ardillas peluditas y sanas que tenían un chip para rastrearlas en caso de que una se perdiera, se pusiera enferma o se escapara.

Un bonito domingo de primavera, un operario estaba rastreando las ardillas para saber en qué parte del parque disfrutaban los soleados fines de semana, cuando de repente vio que uno de los chips indicaba que una de las ardillas se había escapado del Retiro y estaba paseándose por La Latina.

Fueron a buscarla, y no encontraron nada.

Al siguiente domingo, volvieron a rastrear los chips de las ardillas y volvieron a ver que una ardilla seguía por La Latina, pero esta vez relacionaron unas denuncias por incendio que habían recibido esa misma mañana con el escape de las ardillas y pensaron que se habían asustado y habían huído al centro de la ciudad. ¿Pero por qué se habían quedado tan lejos pudiendo estar por el barrio de Salamanca?

Fueron a buscar al chip y lo rastrearon hasta que llegaron a un señor sentado en una terraza de bar.

No entendían nada. ¿Un señor con un chip de ardilla? ¿Cómo? En ese momento, comprendieron que el chip estaba en su barrida, y que la ardilla nadaba tostadita en jugos gástricos.

El amable señor y sus amigos confesaron horas más tarde, que prendieron fuego a ciertos arbustos para asustar a las ardillas, luego cocinarlas, y comérselas con una rica salsa barbacoa.

Si. Hay gente que pasa mucha hambre.

PD: Me pasan este artículo, para ilustrar la masturbación de las ardillas.

AUDIO:
Weezer – Hurley.Spotify

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Discussions — 16 Responses

  • Ramón Rey Vicente 1 Octubre 2010 on 00:11

    Vamos, una leyenda urbana de toda la vida…

  • -U! 1 Octubre 2010 on 03:03

    Por acó en la ciudad de los rascasuelos,varios parques tienen ardillas,y unas cuantas incluso pueden encontrarse en las calles arboladas.No obstante,al final no dejan de ser otra cosa mas que ratas con cola peluda.A veces son incluso más agresivas que las ratas de albañal,las cuales al menos se espantan fácil dando un pisotón en el piso.

  • Jorge 1 Octubre 2010 on 03:41

    Barriga, no barrida. Nota 1: yo estuve en el Retiro en junio del 92 (subí a una barca) y creo que vi alguna. Nota 2: es más fácil verlas en, por ejemplo, Helsinki. En verano, claro. Tengo fotos mías con una ardilla comiendo en mi mano. Claro que también tengo otra con un maldito mono de Gibraltar subido a mi chepa…

  • agus 1 Octubre 2010 on 08:26

    Hace un par de semanas yo vi un ejemplar de ardilla común en el Retiro. Hacía mucho tiempo que no iba por allí y me sorprendió volver a ver una … aunque más se sorprendió mi perro al verla porque nunca antes había visto una ardilla. (Naturalmente, mi perro siempre va atado y no supone una amenaza para ningún bichejo)

  • Bartman 1 Octubre 2010 on 08:41

    Ves como al final la masturbación de las ardillas era interesante? 😛

  • srdiox 1 Octubre 2010 on 09:01

    En Zgz lo intentaron con unos patos, y digo intentaron porque los patos se defendieron y el cazador acabo en el hospital.

  • Gus 1 Octubre 2010 on 11:55

    Parece que no conoces el parque de El Capricho: http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_de_El_Capricho

    Allí si hay ardillas y es mejor que el retiro…

  • druidacelta 1 Octubre 2010 on 12:12

    Dios, ya solo falta que termines diciendo que hay que reenviar a 10 personas sino vendrá el señor a comernos jejeje

    bonita leyenda urbana 🙂

  • Jesús 1 Octubre 2010 on 12:47

    Me gusta la melena que se gasta tu ardilla. Le queda muy punk.

    Respecto a la leyenda de las ardillas del Retiro, yo pensaba que se convirtieron en gatos :X

    Y me ofende eso de que en Madrid los únicos animales que tenemos son ratas voladoras y cucarachas. Sólo hay que pasarse por el ayuntamiento para percatarse de lo contrario.

  • Jon 1 Octubre 2010 on 13:05

    Querida Gina, ya nos puedes indicar que son “cucharachas”, igual son una nueva raza, mezcla entre cucaracha y cuchara o algo así.
    ¿Es posible?
    Entiendo que será un fallo de transcripción cerebro-tecladonumérico-deditos. XD
    Buen artículo, el final un poco irreal pero todo es posible después de aquel chino y la desaparición de cierta población de gatos en un pueblo cuyo nombre no recuerdo.
    🙂

  • Jesús 1 Octubre 2010 on 13:41
  • Edu 1 Octubre 2010 on 17:44

    Bonita historia de ardillas madrileñas!

    Nosotros tenemos una Ardilla Newyorker que, ademas, es poliglota http://www.facebook.com/pendingapproval?v=app_4949752878&ref=ts

  • lanois 2 Octubre 2010 on 10:26

    pues…lo de q se comieron las ardillas ya lo habia oido pero la verdad tiene pinta de ser leyenda urbana. es verdad q ny tiene mas ardillas q nosotros pero ellos no tiene pavos reales!!! en el retiro, en la parte del jardin Cecilio Rodriguez capan a sus anchas asiq… mira ya tienes un bichillo mas q ver 😛

  • por_TUTATIX 2 Octubre 2010 on 11:12

    #8: sí, sí… como no lo reenviemos viene con una barbacoa y dos bidones de gasolina a por nosotros! jajjaja

  • Jon 3 Octubre 2010 on 00:19

    ¡¡Gracias Jesús!! Si la disecas hasta se puede utilizar para remover el café… ouch!!

  • tango 3 Octubre 2010 on 20:32

    ui que angustia, pobres ardillas. Lo mejor el artículo para ilsutrar… jajajaj