Que es el Antigravity Yoga

yoga one gina tost

Conversación con un amigo:

– Esta tarde voy a hacer Antigravity Yoga. Mira el vídeo de YouTube. Parece divertido.
– No me engañes, esto es un columpio sexual transformado a algo más “socialmente aceptable” e individual. Me pone.
– Ya. Bueno. Pues voy a hacerlo esta tarde. Ya si eso te cuento luego qué tal.

Y así empieza todo.

El Antigravity Yoga es una disciplina dentro del yoga que se practica con la ayuda de una sábana (parecida a una hamaca) muy fina colgada del techo para poder fortalecer todos los músculos, la elasticidad y el estiramiento de diversas partes del cuerpo.

Lo descubrió un señor llamado Christopher Harrison cuando estaba tumbado en su hamaca. Así que imaginad de qué va el tema…

El otro día tuve la suerte de probar el Antigravity en un centro de Barcelona llamado Yoga One, donde se puede hacer todo tipo de yoga a todas horas, y desde hace unos meses han incorporado esta nueva disciplina.

Mi experiencia con el yoga no es muy regular. Hace tiempo que practico el yoga, aunque no soy “lo más”, ni me doblo a lo indio-tibetano-sin-articulaciones.

Mis expectativas cuando vi que podía practicar Antigravity se podrían definir como: “Soy elástica, pero tengo una resistencia y una fuerza de un niño de 3 años en su hora de la siesta: Me hace ilusión”.

Tuve que pedir cita, así que el viernes por la tarde me planté ahí vestida en mi mejor chandal (si es que este concepto existe, ejem), y descalza. Vestida para la ocasión.

Lo primero fue colocar la hamaca/sábana/cuerda/cosa-para-que-no-te-mates colgada del techo. Subida en una escalera, con unos mosquetones y unos aros, parecía que la cosa aguantaba. Lo primero que piensas cuando lo ves colgado es que es un columpio para adultos. Así que de un salto coloqué el culo encima, y empecé a columpiarme, hasta que descubrí que la tela se abría, y en vez de clavarme la cuerda en el culo, podía usarlo de caparazón. Como un pequeño gusanito.

Y llegó Marina, la profesora. Todos firmes. Salté del columpio y empezamos a calentar.

El calentamiento es parecido al que haríamos en una clase de yoga normal, pero cogido o subidos al columpio. Siempre con los pies en el suelo, pero sujetados por la cuerda: En las manos, las axilas, los brazos o el cuello.

Hasta que llega el momento en el que te subes y empiezas a coger confianza.

Con un ritmo muy tranquilo, sin música, y una clase llena de gente, empezamos a subir el nivel.

Colocamos los pies por ahí, pasamos los brazos por delante y por atrás, damos un saltito… y alehop! Colgados y sujetados sólo por los hombros.

El siguiente movimiento es con la parte interior de las rodillas. Damos un saltito, damos la vuelta, y quedamos colgados del revés. Suspendidos con los brazos rozando el suelo. No sabéis lo que llegas a estirar la columna colgado del revés como un murciélago.

Marina supervisa todo lo que haces, por dónde te pasas la cuerda para que no te comas el suelo (atención, pero todo el mundo tiene miedo de comerse el suelo). Algunas posturas son auténticos actos de fe en contra de la ley de la gravedad.

Esto se llama “Mierciélago”. Estás sujetado de los hombros (y tampoco mucho), y de los pies (y tampoco mucho).

Es cierto que algunas posturas duelen. Te duelen las manos de sujetarte con todas tus fuerzas. Te duelen los bíceps (¿qué son los bíceps? – dice mi cuerpo). Te duelen hasta las ingles por la fuerza de la cuerda contra tu carne blanda. Pero es sólo una hora, y el esfuerzo merece la pena.

Al terminar la clase me sentía más alta ya que estiré un montón la columna vertebral. Al día siguiente no tuve agujetas, pero si que sentía más fuerte el estómago y los bíceps. Y sobre todo, me sentía como salida del Cirque du Soleil.

Maravilloso el momento de hacerlo, al salir de la clase pensando “no estoy tan mal como pensaba”, y creo que voy a hacerlo asiduamente.

¿Alguien lo ha probado? ¿Alguien experto que pueda comentar los beneficios de estar del revés unos segundos y dar volteretas en el aire?

AUDIO: Siniestro Total – Pueblos del Mundo, Extinguios.Spotify

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Discussions — 3 Responses

  • wishu 29 enero 2013 on 19:59

    No tenía ni idea del Antigravity Yoga pero viendo vídeos por YT creo que me animaré a probarlo cuando encuentre un gimnasio donde lo hagan. Al fin y al cabo es como utilizar una hamaca como cuando éramos pequeños, nunca estábamos tumbados, siempre buscando la próxima postura a cada cual más extraña.

  • Molesko 7 febrero 2013 on 23:27

    Interesante

  • Mar 11 febrero 2013 on 15:37

    Yo lo practiqué varias veces en el gimnasio al que iba. Allí se llama Body Flying. La verdad es que, aunque como dices algunas posturas duelen un poco y otras son casi imposibles para principiantes, la verdad es que es divertido.

    Y la sensación de estar en una especie de columpio para adultos… 😛 Nuestra profesora solía terminar las clases apagando la luz, encendiendo una luz azul, diciéndonos que nos metiéramos dentro del “caparazón” de manera que quedábamos dentro de esa “hamaca-cueva” durante unos minutos en los que nos columpiábamos un poco con música suave de fondo. Ideal para hacer a última hora de la tarde, te quedas super relajada tras los ejercicios y este último momento que os digo que al menos allí nosotros sí hacíamos. Y ya directa a la ducha, a casa, a cenar un poquito y a dormir, jeje.

    Un saludo!