Mi primera experiencia con Google Glass

google glass

Hay gente afortunada y luego está los que somos afortunados de vivir en un sitio en el mundo, como yo, que vivo en Barcelona y ahora es la capital mundial del móvil.

En el Mobile World Center de Barcelona se presentaron, de manera extraoficial y a puerta cerrada, las Google Glass, las gafas de Google que (dicen) van a reinventar la manera como nos movemos y nos relacionamos en nuestro entorno.

No lo hizo Google, que sólo ha repartido unas 4.000 en todo el mundo y hace que todo lo que rodea a las gafas esté lleno de secretismo, sino que unos desarrolladores que consiguieron unas hace unos meses. Las gafas se podían conseguir a través de un concurso, o siendo desarrollador y con una dirección física en USA (además de poder ir a recogerla personalmente después de un cursillo de dos horas). Eso si. En los dos casos había que pagar 1.500 dólares por las gafas beta.

Pero vamos al grano: ¿Qué tal las gafas?

No pesan nada, son menos pesadas que unas gafas normales, y se sienten muy cómodas. Hay una varilla de metal en la izquierda, y una de plástico con un prisma, en la derecha. La patilla de plástico sirve como control táctil, ya que podremos operar las gafas con la voz (OK GLASS; HAZ ESTO O HAZ LO OTRO), o con la mano, desplazando los dedos a través de la varilla para movernos por un menú muy simple arriba, abajo, izquierda o derecha.

Aquí os tendría que decir: OH! Es la mejor experiencia de mi vida y cambiará el modo en el que nos movemos y nos relacionamos con el entorno. Pero no os quiero mentir. Son sólo unas gafas con un proyector que de momento están en beta, por lo que hay pocas aplicaciones, pocos comandos de voz y van bastante lentas.

Para empezar, no vemos las cosas delante de nuestros ojos, sino que tenemos que elevar un poco la mirada para poder ver la información, de esta manera no hay nada que nos obstruya la visión, pero tampoco vemos “flechas y tarjetas con información flotando en el espacio de realidad virtual”. No. Sólo vemos tarjetitas a lo Google Now, una pantalla negra con un menú.

Por lo que para ver la información hay que elevar la mirada un poco, y quedaremos un poco bizcos delante de los demás.

Las gafas tienen que estar muy bien colocadas, ya que, al contrario de lo que la gente piensa, no vemos una pantalla en las gafas, sino que la imagen es proyectada en nuestra retina a través de un prisma. No duele. De la misma manera que las ondas del color llegan a nuestro ojo, llega la imagen de las Google Glass.

Lo mejor de las gafas es cómo escuchamos el audio. Es una tecnología militar que lo que hace es, en vez de unas ondas que entran por el oído y hacen vibrar los huesos de dentro para poder “escuchar”, esas mismas ondas de transfieren a nuestro cráneo a través de una pequeña vibración y hace mover los huesos del oído. Por lo que nadie de nuestro entorno escucha nada, y nosotros lo oímos dentro de nuestra cabeza con total claridad.

OK GLASS.

Así empezamos a operar con la voz, con el comando “OK GLASS”, esperando un segundo a que las gafas se sientan aludidas, y luego realizando el comando que queramos: “Take a picture”, “Record a video”, “Hangout with XXX”, “Google XXXX”, “Give me directions to XXX”, and “Send a message to XXX”. Y ya. De momento, y predeterminados están estos.

Lo que más me gusta es sacar fotos y grabar vídeo, porque es lo más espectacular. Cuando pedimos direcciones sólo nos mostrará un mapa, pero no veremos flechas flotando entre las calles que nos indiquen la dirección correcta.

Ahora una función que no mola tanto: Las gafas no tienen WiFi, pero puedes parearlas por Bluetooth con tu smartphone Android y hacer tethering (compartir su conexión 3G).

Pero por otro lado, las gafas tienen un código único y están permanentemente conectadas por GPS, por lo que Google sabe en todo momento dónde estás y qué estás haciendo. Si a Google no le pareciera bien lo que haces con las gafas (las sacas de Estados Unidos, juegas a ser Dios, insultas a Google, o lo que sea), podría volverlas inútiles y tendrías un cacharro de 1.500 dólares que no sirve para nada.

¿Y el futuro?

Es una beta, y por eso son lentas, con pocos comandos, y caras (1.500 dólares!!). Los desarrolladores ya se han puesto manos a la obra para sacar lo mejor de ellas. Andreu, de la empresa Ponent 2002, ya me explicó algunos ejemplos increíbles que pueden solucionar algunos problemas actuales o hacer del mundo un lugar mejor. Os cuento un par de ejemplos:

– Códigos QR: Los códigos bidi son la cosa más fea a lo que hacer fotos. Creo que es por eso que no están triunfando mucho en nuestro país. Son esos códigos blancos y negros, de cuadraditos, que al hacerles una foto con un programa especial nos revelan información destacable. Los habréis visto en anuncios, paradas de metro y bus, diapositivas en eventos, etc. Pues con las Glass no vamos a tener que hacer una foto. Simplemente mirando el código nos va a revelar al momento su información. Me parece muy útil, por ejemplo, en paradas de bus, para saber cuando pasa el siguiente sin tener que hacer nada.

– Telepresencia: Imaginaos poder conectaros a lo que ve una persona en ese momento. Diréis: ¡Qué miedo! Pero bueno, luego están los permisos que tu das o niegas a alguien. Muy útil para madres preocupadas, asistentes a manifestaciones que sufren abusos policiales, viajeros con suerte que se conectan con otros que no tienen tanta suerte, etc. Imaginaos poder seguir un Castell, y ver lo que está viendo la anxaneta en ese momento. ¡Imperdible! O incluso sería genial poder viajar a través de Street View por el mundo con tus gafas, girando la cara, moviendo los ojos, y viendo esa “realidad virtual” tan maravillosa. Aunque claro, para eso tenemos las Oculus Rift.

No tengo datos oficiales, sólo me guío por el olfato, pero creo que las Google Glass saldrán a principios del 2014 por un precio que irá de los 200 a los 300 euros. Nos podremos bajas apps como lo hacemos con nuestro Android, y de momento sólo se podrá usar con su sistema operativo (nada de iOS o WP).

Creo que Google Glass forma parte de un proyecto mucho más grande llamado “WEREABLES“, los gadgets inteligentes que llevamos puestos en el cuerpo. Estos objectos son las gafas de Google, los relojes inteligentes (el iWatch, el Pebble, etc), pendientes, collares, botones, anillos con NFC, zapatos con vibración y GPS , etc… Todo programado para hacernos la vida más fácil.

Entramos en una nueva era, y ¡hay que llevarla puesta!

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Discussions — 6 Responses

  • Ses 29 Julio 2013 on 12:21

    A mí estas cosas me parecen tan futuristas que incluso me parecen de ciencia ficción. He leído mucho sobre ellas, pero comprendo que no estarán al alcance de cualquiera y que todavía falta mucho para que estén completas.
    Eres muy afortunada, yo también quería ir, pero estuve muy liada y al final las intenciones se quedaron en casa.

  • alessiogarcai 29 Julio 2013 on 15:21

    Si hay algo claro es que no se van a vender en masa, no van a tener un público muy abultado, tampoco creo que sea lo que buscan. Es la primera piedra, y dentro de unos años nos parecerán ridículas comparado a lo que evolucionará esta tecnología.

    Sin duda seré uno de los que se quieran hacer con una, pero claro, no gusta ser el centro de atención por la calle por llevar unas gafas, la gente que las usa se han pasado la vida intentando no llevarlas teniendo que usar lentillas, los pequeños son centro de burlas, y ahora vamos y nos las ponemos voluntariamente? Es curioso.

  • Jorge 29 Julio 2013 on 16:55

    Me imagino mirando a alguien con ellas y que te salgan sus perfiles en redes sociales, cumpleaños, gustos… Todo es posible.

  • Gualterius 29 Julio 2013 on 23:58

    Se ve interesante, pero aun le falta tecnología, la potencia de procesamiento existe, al igual que los scaner como kinect, el asunto es que puedan meter todo en una lentes, porque lo que realmente estaría bueno, es que fuesen como los lentes del agente del FBI del juego Heavy Rain de PS3.
    http://www.youtube.com/watch?v=SsQT3mbvVWY

    Saludos

  • Beauseant 1 Agosto 2013 on 16:38

    Entre unas cosas y otras cuando me olvide de algo que haya hecho o con quien he quedado, sólo tendré que ponerme en contacto con google y me dirán todo eso y lo que he comido ayer, además de recordarme que no tengo leche en la nevera 🙂

    A mis años el futuro ya es esa cosa que da miedo, debe ser eso…

  • gold price 10 Agosto 2013 on 17:02

    Son algunas de las ventajas e inconvenientes que sugieren las gafas interactivas. Como cualquier novedad en este mundillo, suscitan tanto entusiasmo como recelo e invitan a sacar muchas conclusiones y a hacerse muchas preguntas. Seguro que vosotros tenéis las vuestras para engordar la lista, no os cortéis y hacédnoslas saber. De momento, veremos la parte cool del asunto tal y como nos la muestra el propio Google.