Lo mejor del Japón tradicional

japon tradicional

Empiezo dos posts sobre mi viaje a Japón (¡ya era hora!). Uno sobre el Japón moderno y otro sobre el Japón tradicional. Un país de contrastes maravilloso que merece ser visitado por todos gracias a tu tecnología, sus templos, sus recreativas, sus geishas, etc. Guardaros dos semanas en vuestra futura agenda (y una buena hucha) para contemplar un país fantástico y lleno de matices.

¡Empezamos!

LA ISLA DE MIYAJIMA

Una isla preciosa situada justo delante de Hiroshima, al sur de Japón es uno de mis lugares favoritos de todo Japón. Miyajima fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es famosa por su gran torii rojo, en el que, a primeras horas, se puede hasta pasar por debajo, pero que a medida que se va adentrando la noche sólo se puede llegar en barco.

Además, la isla de Miyajima de Japón es un lugar ideal para pasar la noche. Normalmente la gente llega en ferry y se va el mismo día por la tarde, pero si tenéis la suerte de quedaros ahí una noche descubriréis la magia real de la isla: Calles desiertas donde los únicos paseantes sois vosotros y unos ciervos, la marea en su máxima altura bañada por las farolas de color naranja, el gran torii rojo iluminado por la noche, y unos restaurantes deliciosos con pocos comensales. El contraste de lo que viene siendo un sitio por el día o por la noche.

Las opciones en Miyajima son muy variadas: Se puede hacer una excursión al Monte Misen en el que se llega con dos tipos de teleféricos, visitar su multitud de templos y calles con encanto, o disfrutar de su gastronomía: Pastelitos con forma de hojas rellenos de diferentes sabores (castaña, judía roja, chocolate, crema, vainilla, piña, etc), ostras de todo tipo o anguila en tempura, hervida, a la brasa, etc. Las opciones son casi infinitas.

Hay que tener en cuenta que a partir de las 6 de la tarde está todo cerrado, incluidos los restaurantes, por lo que hay que ir temprano y mover un poco el reloj biológico.

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OEDO ONSEN MONOGATARI

Seguro que si quieres ir a Japón querrás probar un onsen, esos baños públicos japoneses en los que primero te duchas y luego te poner en remojo. Son compartidos, aunque mujeres por un lado y hombres por otro, hay que dejar en casa la vergüenza porque la experiencia vale la pena.

De todos los baños que probé en Japón, el Oedo Onsen Monogatari es uno de los mejores porque es enorme y está preparado para aquellos turistas que no tenemos ni idea de cómo funciona nada (hay carteles en inglés) y te lo dan todo hecho. Eso si, es turístico, no tan auténtico.

Normalmente a los onsen hay que ir con toalla, jabón, peine… pero en este caso podemos ir “tal y como queremos” porque se alquila todo ahí y nos entra en el mismo precio del billete. Aunque sea más caro que los demás onsen, vale la pena empezar por ahí.

Este onsen está situado en la bahía de Odaiba, en Tokyo y utiliza agua termal que se extrae de 1.400 metros de profundidad en plena bahía de Tokio.

Por dentro está decorado como en la época Edo del Japón antiguo, y en la zona común encontraremos restaurantes y tiendas para poder comer. Luego está la parte exterior que también es mixta y permite hacer un recorrido de pies por el agua y que unos peces te coman las pieles muertas de los pies.

La parte separada por sexos es enorme. Con piscinas en interior y exterior que van de los 35 a los 42 grados, hay incluso piscinas de agua fría (a mi no me veréis ahí).

No hace falta llevarse dinero, porque con la entrada nos darán una pulsera con un código de barras para poder ir apuntando todo a nuestra cuenta. Al salir deberemos pagarlo todo junto.

Si llevas tatuajes, olvídate de los onsen porque están prohibidos en todas partes ya que se relacionan con los yakuza (la mafia japonesa).

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GION EN KYOTO

El barrio de geishas de Gion, en Kioto, es uno de los barrios de geishas más conocidos de todo Japón, y es uno de los imprescindibles del Japón tradicional.

No os puedo recomendar un camino exacto, más que os perdáis por las calles y callejuelas empedradas al lado del río. Seguro que en vuestro recorrido terminaréis en un templo, un restaurante o una tienda fabulosos. En este barrio todo es bonito y en Japón nadie engaña a nadie, por lo que no tengáis miedo a perderos en callejones porque siempre habrá alguien que os ayudará (y nadie va a querer robaros el móvil o la cartera).

Seguro que encontráis alguna geisha o maiko por las calles, preparad la cámara 😀

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EL MONTE KOYA (KOYA-SAN)

El Monte Koya (Koyasan) es el centro del Budismo Shingon, una secta budista introducida en Japon en el 805 por Kobo Daishi (aka Kukai), uno de los personajes más relevantes en la historia religiosa en Japón. Hay sobre 100 templos en una pequeña ciudad en lo alto de una montaña boscosa. Koyasan está en un bosque de montaña, a unos 1000 metros sobre el nivel del mar. Pero sobre todo os lo recomiendo porqué es el mejor sitio donde pasar una noche en un templo budista.

Hay tantos templos en el Monte Koya que podría considerarse “El Disneyland de la religión budista”, pero lo más impactante fue el cementerio Okunoin, un lugar lleno de paz, historias increíbles, tumbas, musgo y lugar de inspiración de artistas de todo el mundo. Personas de todo el Japón, que desean ser enterrado cerca de Kobo Daishi se encuentran allí, incluidos los antiguos señores feudales, los políticos y otras personalidades destacadas. Prestad atención a las lápidas.

Os juro que al llegar ahí supe perfectamente cómo Miyazaki y Miyamoto pudieron inventar todos esos mundos personales, porque la visión es insuperable y las sensaciones abrumadoras. Lápidas de piedra cubiertas de musgo, carteles de madera medio borrados por el clima, árboles tan altos como la luna, caminos de piedra destartalados, riachuelos cristalinos… un sitio para perderse y andar con calma porque cada tumba tiene su propia historia y seguro que os faltará tiempo.

Llegar hasta ahí no es fácil, pero os prometo que vale tanto la pena que es imposible arrepentirse. Depende de dónde salgáis hay que coger diversos trenes, cremalleras y buses hasta llegar a la meta. No os lo van a poner fácil, pero resistid y aguantad hasta el final, que es de lo mejor que vais a ver.

Para dormir hay que tener en cuenta que unos cincuenta de los cien templos de Koyasan ofrecen alojamiento en los propios templos (shukubo). El coste típico para una estancia es de entre 9.000 y 15.000 yenes por persona y noche, incluyendo cena y desayuno y además te permiten participar en las actividades de rezo de los monjes. Yo me desperté a las 6 de la madrugada para atender a dos plegarias, y a las 8 de la mañana ya estaba dispuesta a desayunar y recorrer Koya.

Importante: la mayoría de los templos aceptan sólo efectivo y no hay muchos cajeros (y menos que acepten tarjetas extranjeras). Yo me hospedé en este hotel: Eko-Inn.

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EL VALLE DE KISO

Durante los primeros años del siglo XVII Japón tenía una ruta que unía la antigua capital, Kyoto con Tokyo (antes llamado Edo). Una ruta de 500 km de la que casi no queda rastro, excepto entre Magome y Tsumago, dos pueblos del Valle de Kiso en los que podremos andar 10 Km como lo hacían los antiguos. La ruta Nakasendo (“camino a través de las montañas”) es preciosa y una excursión muy bonita para hacer andando.

Bonita es, pero cuando empiezas a subir la primera cuesta te acuerdas de la persona que te recomendó ese camino y de su madre, porque hay tramos (sobre todo al principio) que no son fáciles para las vidas sedentarias que llevamos.

Dicen que en el camino vamos a encontrar osos, así que es importante ir tocando las campanas que vamos encontrando para ahuyentarlos.

Atención, importante. Hay que hacerla empezando en Magome y terminando en Tsumago ya que es el camino en el que menos cuesta vamos a encontrar. No caigáis en la tentación de hacerlo al revés porque os va a doler todo.

Yo lo que hice es dejar la maleta en Magome y empezar el camino hacia Tsumago, luego volver en bus (¡¡el último es a las 4 de la tarde, así que hay que llegar a Tsumago antes de esa hora!!) y dormir en Magome.

Aquí, como en Miyajima, todo cierra a las 5 de la tarde, así que es mejor ir a un supermercado a comprar la cena. No hay restaurantes ni nada que hacer por la tarde.

Llegar a Kiso tampoco es fácil, pero os sorprenderá.

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Espero haberos ayudado. En breve publicaré un post sobre el Japón más moderno y aquello que no os podéis perder.

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Discussions — 3 Responses

  • Lo mejor del Japón moderno 20 octubre 2014 on 12:17

    […] he hablado del Japón más tradicional y ahora vamos a por el Japón moderno. ¡Espero que os […]

  • Carlos 6 diciembre 2014 on 20:46

    Sin duda una entrada buenísima!! Muy interesante ! Gracias =)

  • Vanina 18 febrero 2016 on 23:36

    Hola estamos apuntó de irnos a Japón y haremos el valle de kiso y la duda es dormir en tsumago o magome y donde te has alojado tu , se que tiene tiempo esta publicación esperó que la llegues a leer, un saludo y gracias