Enajenarse en un “Enajenatorium”

Enajenatorium

El jueves de la semana pasada, antes de ir al programa de Les Mil i una Nits de Catalunya Ràdio para hablar de sexo y videojuegos, me dejé enajenar un poco. Para hablar de ciertas cosas, hay que ir preparado y no hay nada mejor que desprenderse de los sentidos impuestos para hacer bien el trabajo.

Pero… ¿dónde se enajena uno? Pues en un Enajenatorium. Lógico.

Enajenatorium es una obra de teatro que mezcla experiencias que desafían el mentalismo y las percepciones de los sentidos.

El responsable es el Doctor H (Pablo Raijenstein), que ha usado el Teatro Almería para sus experimentos. Junto con sus esbirros, A1, A2, B1 y B2 y la ayuda de HendricksGin en la producción, ha creado un espectáculo muy divertido que me recordó a un túnel del terror donde uno no está quieto ni un momento.

Sólo hay 20 personas, en dos grupos de 10, así que es fácil verlo y tocarlo todo. Seguro que te toca participar de algún truco. A mi me tocaron dos… uno de ellos fue para volverse loco (como público, yo no me enteré de nada porque tenía los ojos cerrados, estaba relajada, respirando y no supe qué había pasado hasta después).

No os puedo contar mucho más (porque mataría la sorpresa), pero es fantástico pensar en que una marca haya podido generar un contenido tan adaptado a su personalidad y carácter. No es la típica obra patrocinada en la que los actores beben ginebra o hay palets con botellas en todas las esquinas.

Si os gusta la tecnología, además, la obra tiene vídeo mapping en varios momentos, y efectos sonoros y visuales. Yo, que soy como soy, intenté encontrar el truco a todo… ¡Pero es que no lo puedo remediar! Soy una chica que se basa en la ciencia para explicar lo inexplicable.

Para más información aquí tenéis la web, y los vídeos teaser en YouTube para saber más.

La obra ya se ha terminado en Barcelona (el domingo fue el último día), pero se rumorea que después del verano se podrá ver en Madrid. Así que atentos para cuando vaya para allá para no perdérselo. Sólo por los gintonics finales en las que se comentan los trucos con el resto de los asistentes, ya vale la pena. Estas experiencias unen a los más valientes.

Ah, como curiosidad hace falta decir que coincidí en el público con Luís Pardo, el mentalista del que mi amigo Javi es fantático perdido. Seguro que después de leer esto, se muere por ir 😛

¡Gracias Hendricks por la invitación!

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