Me llaman la malhablada

Yo misma me he dado cuenta de que es un problema. Detrás de mi aspecto femenino y cursi, se esconde el monstruo más terrible para las monjas carmelitas: La chica que a cada frase suelta un taco. El otro día en la oficina, Natalia me dijo: “¡UI! ¡Cuántos tacos! No parece que seas tan mal […]