La curiosa relación de mi enfermedad y los videojuegos

tep tromboembolismo pulmonar

Cuando publiqué el vídeo sobre el tromboembolismo pulmonar que sufrí, recibí cientos y cientos de correos, mensajes en facebook, mensajes en el blog o tuits explicando casos similares, o con preguntas, alabanzas o mensajes de apoyo. Todos maravillosos. Pero hubo uno de @Jaraec que me enlazó un vídeo de Jane McGonigal en el que hablaba de sus 3 meses enferma y cómo hizo por recuperarse gracias a la gamificación.

La vida es muy curiosa. Os lo juro. A veces te pondrías a reír por cosas internas que sólo entiendes tú. Y os cuento porqué.

Mientras estaba en el hospital me visitó una amiga, Neus Melich, y me trajo un regalo: El libro “Reality is broken” de Jane McGonigal. Un libro que habla de cómo los videojuegos nos hacen mejores seres humanos, básicamente (y juro que es un resumen muy rápido).

Es muy curioso, a la vez que interesante, que estas dos historias se crucen de maneras tan claras con el personaje de Jane de por medio.

En la charla de TED ella explica cómo los juegos incrementan ciertas capacidades que hacen vivir más a los humanos, y como cuando ella se dio un golpe en la cabeza y empezó a tener pensamientos suicidas, lo que la sacó de la espiral de destrucción fueron los videojuegos.

A mi no me pasó exactamente eso, pero la vinculación del TEP y cómo los videojuegos me lo hicieron más llevadero es muy clara.

Cuando entré en el hospital, casualmente llevaba la Nintendo 3DS y el iPad en el bolso. Son dos gadgets que llevo conmigo el 80% del tiempo, y ese día estaban ahí. Con cargadores incluidos. De hecho, mientras esperaba resultados estaba jugando con la 3DS.

Cuando me metieron en la UCI, y supongo porque estaba yo sola en ese momento y que es un hospital privado, me dejaron conservar los gadgets conmigo mientras no tuviera móvil. Así que, mis 15 días en el hospital fueron pasando muy rápidamente gracias al Profesor Layton, al Mario, al Animal Crossing, al Phoenix Wright, y a otros tantos juegos para iPad.

También escuchaba Generació Digital por Internet. Por cierto, mientras estaba en el hospital, fue Sergi Ferreté el que leyó el guión que había preparado el día antes para el programa del sábado. Es decir, fue muy curioso leer a Sergi lo que yo había preparado. ¡No podíamos dejar el programa colgado! Y Albert me dedicó unas palabras fantásticas en programa en el que decía que me recuperara y que no sufriera, que ellos me esperaban. Además era el primer día de Albert Murillo al frente del programa. Esas casualidades.

Y el sábado pasado hablé del vídeo y me emocioné un poco. Lo podéis escuchar aquí.

Yo le decía a la enfermera: “¿Por favor, me puedes poner a cargar la DS y me pasas el iPad?” y así seguía mi tarde. Normalmente por la mañana me hacían todas las pruebas médicas y por la tarde tenía más “libre”. Eso, y que a las 7 de la mañana, a las 13 del mediodía y a las 7 de la tarde venían a verme mis amigos y familiares más cercanos.

Cuando me fui a casa, aun no podía trabajar, y me cansaba con todo. Así que iba de la cama al sofá y del sofá a la cama. Sólo salía una vez al día a dar un paseo alrededor de mi casa. Un paseo por el bloque que duraba 10 minutos y que era AGOTADOR. A la mínima se me aceleraba el corazón y tenía que parar. No era bueno forzar.

En casa intenté jugar a algo más “hardcore” en mi XBOX y mi PS. Ya no quería más Animal Crossing, y antes del TEP me había bajado el Rain para PSN. Creía que era el momento, pero justo cuando me puse a jugar y aparecieron los primeros monstruos el corazón se me puso a mil y tuve que parar. Si no podía forzar para el ejercicio, no podía forzar mi corazón y mi respiración por los videojuegos.

Imaginad mi frustre. Un montón de tiempo libre y sólo poder jugar a cosas benévolas. Ni zombies, ni monstruos ni survival horror, sustos.

¿Sabéis cuándo supe que me había recuperado? El día que empecé a jugar al Rain (6 meses más tarde) y vi que el corazón ya no se me aceleraba. Terminé Rain, abracé a mi pareja, Xavi, y le dije: “No estoy contenta por haber terminado el Rain, estoy contenta porque he podido terminar el Rain con normalidad”.

Entonces… ¿Los videojuegos me ayudaron a sanar? No. Los videojuegos hicieron que el peor momento de mi vida fuera muchísimo más cómodo en la UCI y que ahora sólo recuerdo disfrutar en el hospital. Evidentemente recuerdo pinchazos y momentos incómodos, pero por encima están Mario, Layton o Phoenix.

Y en casa tampoco me ayudaron a sanar, pero si que me dieron la prueba evidente que estaba sanando. A veces las personas necesitamos cosas tangibles que nos hagan saber que todo avanza. Una prueba de fe está bien, pero una prueba empírica y demostrable aun está mejor.

Me imagino esa época sin videojuegos y hubiese sido todo un poco peor. ¿Soy gamer? No. Soy una superviviente que se apoyó en su gran hobby para que mi cerebro se dedicara a pensar en superar pantallas virtuales y no en mi encuentro tan cercano con la muerte.

AUDIO:
Idina Menzel – Let it go.Spotify O lo que es lo mismo, Adele Dazeem.

Entrevista a mi misma

entrevista

– Buenos días Gina. Me gustaría comenzar esta entrevista preguntándote por ese rumor que afirma que trabajas los fines de semana. ¿Es cierto?

– Si, es cierto.

– ¿Y cuando descansas?

– Si el AVE desde Madrid a Barcelona dura tres horas, pues esas tres horas me relajo con un buen libro o una consola portátil como la DS.

– ¿Y de salud como andas?

– Bien. Tuve una ototuberitis que ahora me están controlando en el otorrino. También una alergia alimentaria por culpa de un tomate concentrado de una pizza. Además de una anemia que me hace tener las piernas llenas de moratones. ¡Ah! Y no quiero olvidarme de los resfriados y catarros varios que me han estado persiguiendo este invierno. Desde aquí les mando un saludo a todos ellos. Cabrones.

– Vaya. Veo que trabajando tanto no se puede estar como un roble, no? Y la alimentación como la llevas?

– Como mucho. De hecho, como más de lo que debería. Y no me refiero a mierda industrial, sino a comer mucho por comer mucho. Muchos spaguettis, muchos macarrones, pizza, embutido, fruta, verdura, lentejas, pan con tomate… Me gusta comer. Como unas cinco o seis veces al día.

– ¿Y no engordas comiendo todo lo que dices que comes?

– ¡Claro que engordo! ¡Si parezco un cochino! Pero engordo a un ritmo muchísimo más lento que el resto de la gente gracias (creo) a mi ritmo de vida. Trabajar tanto tenía que tener algo bueno, no?

– Completamente de acuerdo. Ese es el ritmo que quieres? Quiero decir, ¿Eres feliz viviendo así? Sin fines de semana y pocas vacaciones.

– ¿Acaso me queda otra? Me gusta todo lo que hago y el día solamente tiene 24 horas. Si quiero hacer algo, debo sacrificar tiempo de mi tiempo personal. El que dedico a estar conmigo misma, a jugar a la consola, a leer, a dormir, a ver a mis amigos. ¡Ah, mis amigos! Esos que siempre se quejan de que nunca me ven porque siempre estoy en otra ciudad o porque nunca tengo tiempo para ellos. Es normal, me echan de menos, pero luego se acostumbran a que debo repartirme entre mucha otra gente.

– ¿Tienes muchos amigos?

– Tengo muchos conocidos, y algunos amigos. Me gusta pasar tiempo con la gente a la que aprecio sin preocuparme por el trabajo que me queda por hacer o por problemas banales que nunca llevan a nada más que a desenfadarse. La gente a la que aprecio… Uf… Puedo estar tres meses sin verles y luego, cuando nos vemos, nos ponemos al día en breve. Gracias a Facebook o Twitter puedo hacer este tipo de cosas.

– Para terminar. ¿Te gustaría decir algo?

– Claro. Aprovecho para saludar a mis amigos de Barcelona, a los de Madrid, a los de Londres, a los de Nueva York… Ellos saben quiénes son, porque me quieren y saben que les quiero mucho.

– Gracias Gina por tu tiempo.

– Gracias a ti Gina por no quitarme mucho.

AUDIO:
Britney Spears – Femme Fatale.Spotify

Estoy en plan bipolar

bipolar

Hola amigos míos 🙂

Os odio.

No se que me pasa, pero llevo un par de días en plan bipolar:

    El trastorno afectivo bipolar (TAB), tambien conocido popularmente como trastorno bipolar y antiguamente como psicosis maníaco-depresiva, es un trastorno del estado de ánimo El afectado oscila entre la alegría y la tristeza de una manera mucho más marcada que las personas que no padecen esta patología, atravesando períodos repetitivos de depresión (fases depresivas) que se alternan con temporadas de gran euforia (fases maníacas).

Estaba bien por un proyecto “puyita” que tengo con unas amigas (solo para chicas) para fastidiar a unos amigos (solo chicos) cuando de repente caí en la cuenta que no estaba bien. No sé decir qué me pasaba en ese momento, pero una sensación de melancolía e impotencia me estaba subiendo por la garganta.

Es la sensación que tienen los niños cuando tienen sueño y tienen ganas de gritar y llorar y pegar patadas a todo, ¿sabes? Yo que se… Yo no se.

ESA sensación.

Doctor, ¿Que coño me pasa?

Y no, no es la regla, ni he cambiado mi alimentación, ni nada. Tampoco tengo más presión en el trabajo, ni tengo problemas maritales. Supongo que me va la marcha y hace tiempo que no tengo problemas por los que preocuparme seriamente ni estoy metida en líos. En otras palabras, que me aburro de mi vida.

Creo que tengo que comprar un perro.

O pueda que tenga que dormir más, yo qué sé… Duermo poco porque me gusta trabajar. Me gusta mantener mi cabeza ocupada para no tener que pensar en otras cosas y que mi cerebro no empiece a contar chorradas.

Yo que sé… Se sabe lo bien que estoy de la cabeza o la cantidad de tiempo libre que tengo por los vídeos que subo al blog. Pero ahora no me apetece ni grabar ninguno, y eso que tengo en la cabeza 500 ideas diferentes.

¡Ah! Y soy una mierda de egocéntrica por contarlo en mi blog, lo sé, pero me da igual. Es mi blog y me lo follo cuando quiero. Por algo hace algo más de 6 años que escribo en él y tenemos este tipo de relación enfermiza que hace que todo lo que haga el resto del mundo nos de igual. Mi blog y yo retozamos en la intimidad.

LISTAS:
Social Noise en Febrero.Spotify

Shreka, la novia de Shrek

shrek

Hay días que te sientes como un ogro entre mucha gente.

Necesito un cambio o un masajista, aún no lo tengo muy claro, pero lo que no es lógico es que haya días en las que me siento atacada por todo lo que me rodea, y en cambio, otros tantos, me siento que no hago nada… y de ese nada, nada bien.

Me siento fea, gorda, estúpida y encima nada funciona como yo quiero… Doctor, ¿Que me pasa? ¿Me estaré estresando?

Estoy comiendo compulsivamente cualquier cosa que lleve azúcar en sus ingredientes principales. Y sino lleva azúcar tampoco me importa, me lo como igual. Una ansiedad por la comida que no es normal. Como pizza, como helado, como chuches, galletas y hasta una hamburguesa con cebolla y queso chedar.

Termino de comer, y sigo con hambre. Ahora mismo me comería un montón de palomitas, gelatina, pan de leche y lentejas con arroz. Todo junto. Extraña combinación.

La mujer de hierro que llevo dentro, se ha ido de vacaciones. Yo no sabía que se podría hacer eso. Pensaba que una vez cogido el ritmo, podría continuar así hasta los 65 (edad de jubilación si no me la cambian).

Hay que tomar una decisión. O varias. Y hay que hacerlo ya o voy a ponerme enferma. ¡Ah! Que ya estoy enferma…

Por suerte tengo a Jose que me cuida mucho 🙂

AUDIO: David Byrne – My Fair Lady

¿Por qué?

estres

¿Por qué me cuesta tanto levantarme por las mañanas?

¿Por qué me cuesta tanto dormir por las noches?

Hace una semana que tuve un pequeño percance y por eso he estado OUT del blog.

Sorry!

Vuelvo en breve con muchas fuerzas 🙂

AUDIO:
La Lista de las 10 canciones del Martes.Spotify <-- ¿Os molan mis listas o preferís canciones por separado como hacía antes?