Regalos para los solteros y los casados en San Valentín y CONCURSO!

regalo

En menos de 15 días es San Valentín, y aunque yo soy 100% más de Sant Jordi, me veo obligada a recomendar qué podéis hacer para que ese día no sea un auténtico muermazo estéis en la situación en la que estéis.

Por eso os propongo un par de ideas para regalar cuando os apetezca. Ya estéis casados, solteros o simplemente no pongáis etiquetas a lo vuestro:

Para los amantes:
Acaba de salir del horno de LELO, el Tor 2 es un anillo vibrador verde mate, un poco grande, pero bastante cómodo para, dicen, disfrutar en pareja. ¿Para qué sirve? Para lo que imagináis. ¿Cómo se usa? Como os dé la real gana. No hay libro de instrucciones para usarlo. Es lo mejor de todo, que puedes hacer lo que te de la gana con él.

Para los solteros:
Para qué ahogar las penas en alcohol si las puedes ahogar en dulces? En Lolita Bakery en Barcelona o Happy Day en Madrid, para darte el caprichazo del siglo: Una caja llena de Red Velvet Cupcakes. No te arrepentirás.

Para los besables:
El Kiss Messenger es un aparatito (de broma) que… bueno… es mejor ver el vídeo en el enlace.

Para los que son «como yo»:
Un sable láser. Yo lo pido cada año, por si cae, pero creo que al final me lo compraré yo misma harta de esperar a que llegue.

Para los cultos:
No quiero que regaléis lo último de Federico Moccia, que me parece un cursi retorcido. Quiero que regaléis clásicos de la literatura. En cualquier idioma. ¿Por qué no El Principito en inglés? ¿Tolstoi? ¿Por qué no? Vale. Porque no sois una panda de gafapastas. Estamos de acuerdo. Pero sin son clásicos es porque molan. ¡Además hay clásicos modernos! Yo os recomiendo que busquéis a Bukowski, que es un marrano americano, que para estas fechas viene bien entrar en calor con su literatura decadente. O David Foster Wallace, que marcó una tendencia a la hora de narrar. O alguien de aquí, como Jordi Sierra i Fabra o Jordi Graupera, que son amigos y siempre viene bien que cobren.

Al final, todo es una excusa para que, después de Navidad, tengamos lo que el gordito vestido de rojo o los tres monárquicos esos no nos hayan regalado. Yo ya he hecho mi lista ^_^

Por cierto, hay concurso!

Entre todos los que me escribáis aquí abajo en los comentarios del blog CUÁL ES VUESTRO REGALO IDEAL PARA EL 14 DE FEBRERO regalo a la mejor respuesta UN ANILLO VIBRADOR TOR II DE LELO. Dicen, el más potente, recargable y resistente al agua. Y tengo que decir, que a parte de fantástico para lo que está diseñado, es muy bonito.

Tenéis tiempo hasta el 10 de Febrero. Yo me pondré en contacto con el ganador o ganadora para enviarle su premio, así que aseguraos de poner bien la dirección de correo electrónico cuando comentéis.

¡CERRADO!

LA GANADORA ES CARLA G. FELICIDADES!

AUDIO:
Clem Snide – I love the Unknown.Spotify

Ototubaritis (una otitis diferente)

El miércoles pasado empecé a sentir los oídos taponados y un pequeño pitido en el oído izquierdo. Icluso llegué a girarme por la calle pensando que pasaba algo en mi lado izquierdo, pero no. Aun no sentía dolor, por lo que simplemente pedí hora para el otorrino y como había un puente de por medio tardaría unos días en conseguir cita. No pasaba nada. Podía vivir con una sola oreja, no?

Pues no.

Esa misma tarde tuve que ir corriendo a urgencias porque notaba un pinchazo eléctrico y agudo en la parte interna de la oreja y no había manera de hablar (ni por teléfono ni en general), ni de abrir los ojos por culpa del dolor.

¿Qué dijo el médico tenía en la oreja izquierda?

Una otitis (infección en el oído) del tamaño de un elefante. ¿Y en el otro oído? Un tapón por culpa del sobreesfuerzo que estaba haciendo mi única oreja sana.

Así que unos días de gotas y pastillas y el lunes acudí al otorrino a que me explicara porque hacía unas 48 horas que no escuchaba nada. ¿Me estaba quedando sorda?

Para nada.

La otitis persistía en la parte más exterior del conducto, y por eso la trompa de eustaquio (no confundir con la de falopio) se había cerrado: Para que la infección no pasara al interior de mi cuerpo. Según mi médico mi tímpano está bien y mi hueso estribo (el del equilibrio) está perfectamente. ¡Solo faltaría! Encima de sorda, patosa.

Que maja es mi trompa de eustaquio.Por su culpa ahora lo oigo todo como si estuviera detrás de una mampara de cristal, o como si hablara desde dentro de un cubo en mi cabeza. Vivo dentro de una campana de cristal.

En resumen: 6 días de dolor, 20 días de sordera, y el día 25 me practican una audiometría para saber si he perdido audición o sigo escuchando el cantar de los pájaros en los dos oídos.

¡No quiero comprarme un audífono en forma de manos libres bluetooth!

🙁

AUDIO:
David Cibera – Díme al oído.Spotify

El día que cambié un grifo

grifos

Soy una mujer moderna, una persona del SXXI, y la peor ama de casa del mundo.

El otro día, mi hermano se cargó la alcachofa de la ducha y no la arregló, no es que no quisiera, sino que se quedó allí, para ser arreglada… Pasaron un par de días, un par o tres, tampoco muchos más, creo. Ir al gimnasio ya no servía, pues depilarme allí es bastante ridículo y me da vergüenza. Así que pensé en hacerlo yo misma.

Primero fui a la ferretería a buscar un cable de esos metálicos y un mandito, un teléfono o alcachofa. En cada casa lo llaman diferente.

Me mostraron solamente un tipo de cable:

– El de dos metros debería ser suficiente.

Así que me conformé, total no soy Pau Gasol y mi pequeña ducha tiene medidas estándares. Pero para la alcachofa no, había de mil tipos y con miles de presiones y posiciones diferentes:

– Señor, es que yo solo quiero ducharme, ¿sabe? En este momento me da igual me los chorros son circulares o en forma triangular, quiero algo de lo que salga agua, aunque sea una manguera de plástico blando o un embudo espongiforme.

Nada. Al final cogí el segundo más barato, por aquello de: Si me lo cargo, me dolerá menos.

Llegué a mi casa dispuesta a comerme la bañera, el grifo, el cable, y si me apuras, me bebía hasta el champú. Pero ya el primer paso fue mortal: Desenroscar el antiguo cable. Vaya… Ups… Encontré herramientas en la caja de herramientas que hacía siglos que no era abierta, también encontré polillas, grapas, una grapadora, e hilo de coser. Cogí a lo que llamaremos «agarreultrafuerteenformadepalanca» y pude girar la rosca para quitar el cable.

Coloqué el cable nuevo, y de nuevo con «agarreultrafuerteenformadepalanca» apreté con todas mis fuerzas, coloqué la alcachofa, teléfono o manguito, depende de cómo lo llaméis en vuestra casa, y abrí el grifo…

… Bueno, hay que decir que aaaaalgo de agua salía por la alcachofa esa. No toda, claro está, que se escapaba entre el cable y el grifo dejando el suelo, la pared y mi camiseta, hechas un cuadro.

El 90% del agua se quedó en mi ropa, claro está, por eso de Murphy y el ángel de la guarda.

Seguí apretando eso, y no había manera. Seguía escapándose agua por todas partes. Incluso lo twiteé, a ver si alguien tenía alguna idea brillante: Cinta de teflón. ¡Coño! ¡Cómo no se me había ocurrido antes! ¡ Si no sé ni como se llama la herramienta «agarreultrafuerteenformadepalanca», ¿cómo voy a conocer algo llamado cinta de teflón? Para mi que me timaron, porque el teflón es para la cocina, no para la bañera. Para la bañera son las sales de baño, el champú, y si me apuras, hasta la piedra pómez, pero no el teflón.

Nada, que soy una floja y aún no he pasado por la ferretería a comprar la cinta, y mi hermano ha conseguido cerrar un poco más el boquete que debe quedar, pero sigue escapándose el agua.

AUDIO:
Astrud – Todo nos parece una mierda.spotify
Astrud – Bailando.spotify Tenía un novio que odiaba esta canción y me llamaba friki por eso… Pfff… Nunca escuchó al Elèctric Vailets

¿Porque no tendría un cybernovio?

amor geek

El amor es complicado en los tiempos que corren. La única manera de conocer gente fuera del trabajo es de fiesta, haciendo alguna actividad, hablando al chico guapo del vagón, cogiendo la misma manzana en la frutería y que vuestras manos se encuentren encima de la fruta… Y luego existe esa manera que socialmente es avergonzante: Por Internet.

Tu madre te pregunta:
¿Donde os conocisteis? – Lo hace para sacarte información y saber si fue en una convención de etarras o una feria de flores de jardín.

Y tu contestas:
– Por Internet.
– Oh! Ah! ¿Y ya te fiaste?
– Claro, ¿porque no? En su perfil decía que le gustaba la música clásica, leer el periódico,…
– Como a Hannibal Lecter en el Silencio de los Corderos.
– Ella lo dice sin el enlace.

Tu solamente abriste una cuenta en una web, un chico te mando un mensaje, fuiste a tomar un café y viste que era el primero de 20 que su foto y él se parecían en algo más que el color de pelo.

Yo no digo que sea realmente avergonzante ligar por Internet, me parece otro canal más, pero si que creo que algunas madres no se fiarían mucho de que sus hijas vayan «buscando marido» por la red.

Luego, me invitan al Diario de Patricia y me sientan al lado de un chico moreno, pelo corto, estatura media,… Una mezcla entre Moe y Peter Griffin, y que no se parece nada a ese nórdico de cuerpo escultural que conociste en el canal #amigosbarcelona del IRC, presentándomelo como:

«¡¡Este es AmanteBandido_25!! ¡Tu cybernoviooo!»

Y con cara de «tierra trágame» le das dos besos mientras Patricia corea con el público:

¡¡En la bocaaaaa, en la bocaaaaa…!!

Así nunca empiezan las relaciones que tienen algún tipo de futuro. Aunque igual me equivoque y si que funcionen las relaciones en las que durante el 90% del tiempo no sabes quien está detrás de la pantalla.

Consejo: Nunca digas a un tío que es tu cybernovio si usa Comic Sans como tipografia en el MSN.

NOTA: Todas las historias han sido inventadas. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

AUDIO: Queen – Bohemian Rapsody

La comunión más freak

star wars comunion

Señores, las comuniones han cambiado, y lo sé por experiencia propia.

Hemos llegado a la primavera (a pesar de las lluvias) y se nota por las flores, los olores y que cada fin de semana tienes una celebración familiar a la que hay que ir «peti qui peti«.

Hace unos días tuve una de unos primitos muy majetes, que como todo niño que hace la comunión, estaban más por jugar, que por ostias (nunca mejor dicho). En la iglesia fingieron bastante bien y se les veía muy acorde con el lugar, pero luego, en el restaurante todo cambió.

Cuando yo hice la comunión hubo una espada de hierro barroca, unos muñecos vestidos de blanco, anises, pastel de nata con chocolate y yo, durante toda la ceremonia tuve que aguantar vestida en una especie de nata montada de seda que llevaba puesta. Muy mona y de prestado, por cierto.

En el restaurante de la comunión de los primitos aparecieron con la canción de la taberna de Star Wars, y solo los freaks allí congregados empezamos a reír como locos.

La comida fue llevada al comedor con música de la BSO de la doble trilogía de Star Wars. Surrealista, lo juro. Los camareros llevaban antorchas, y los dos niño iban vestidos de Luke Skywalker, haciendo el mono y poniéndose en el papel ese serio, con las manos dentro de las mangas.

¿Donde están esos niños vestidos de marineritos de toda la vida?

Se ve que a los niños, días antes les preguntaron cuál era su peli favorita de Disney y ellos contestaron Star Wars (no sabía que fuese Disney), así que ya tenían la idea para la Comunión Temática 2.0.

En otra vida, si puede ser, me quiero reencarnar en una niña que tenga la comunión con la temática de «Alien, el octavo pasajero«, o «Trainspotting». Por pedir que no quede.

AUDIO: Star Wars – Cantina Band