El día en el que se reinició Internet

pedro10

Todo empezó el día 3 de Abril, cuando el iPad salió en el mercado y 3 amigos se compraron el dispositivo.

Mi amigo Pedro los reunió en el tejado de su mansión para grabar un pequeño vídeo en el que los 3 contaban su experiencia (mientras se morían de frío).

Nada, una chorradilla entre amigos.

Lo petó.

Ese día, más de 6.000 personas se descargaron el vídeo en menos de una hora, y el pobre servidor de Pedro se rindió.

Con él, cayeron Dropvox, Vimeo, iTunes, su canal RSS… Y el pobre Pedro siguió buscando alternativas, hasta que su amiga Gina (la única que puede hacer reír a un genio desesperado) lo llamó y le dijo:

– ¿Sabes que si te bajas el podcast de Pedro10 se reinicia Internet?
– ¿Ah, si?
– Lo has notado, ¿verdad? Y si dices: «Pedro10» tres veces en el espejo a las 12 de la noche, al día siguiente Pedro10 muere atropellado por Farruquito.

Y así fue.

Tenemos pruebas.

¿Malviviendo? Esos son unos mindundis en comparación en el caos que ha creado Pedro. (Con cariño a Antonio y Javi :))

¡Ah! Y ya os aviso que estos chicos están preparando una segunda parte de la review del iPad. Yo no digo nada, pero de vosotros haría copia de seguridad de todos los archivos que tengáis en la nube.

La foto que ilustra el post, es Pedro disfrutando del iPad y de todas sus prestaciones… Por si no os habíais dado cuenta.

Y ahora, cambiando completamente de tema (yo soy así), os dejo un aviso para aquellos que estéis en Barcelona del 6 al 9 de Mayo y vayáis al Salón del Comic que se celebra en la Fira de Barcelona, un consejo: Wacom (el cacharrito con el que hago mis dibujos) tiene un stand allí (número 99) para que podáis probar las nuevas Wacom y ver a ilustradores verdaderamente profesionales dibujar con ellas.

Tengo una entrada para el Salón, así que si la queréis la regalo al primero que en los comentarios deje el mensaje: «Quiero esta entrada para el Salón, y quiero probar una Wacom de verdad«. ¡Suerte!

AUDIO:
Newbows- I’ll.Spotify
Aventura – La Curita.Spotify
Love of Lesbian – Me amo.Spotify
Mötley Crüe – Dr. Feelgood.Spotify

New York City here I come…

new york nueva york

Este jueves me marcho a New York City hasta el día 4, así que hasta entonces, lo siento, pero el blog quedará en stand-by. Paso de actualizar el blog mientras estoy flipando con las sorpresas que me aguarda la gran manzana. Vosotros me entendéis, verdad?

He tenido la suerte de recibir correos de Àlex o Drita o Kelley con sitios a los que ir una vez esté allí, qué comer, qué comprar… De verdad, muchas gracias. ¡Esta información vale un potosí!

Creo que me voy a llevar muy poca ropa en una maleta, y allí voy a comprarme otra el primer día y la voy a llenar de cositas. Ya veremos… Porque como tenga que vestir como Miss American Playboy, como que paso. Ya me entendéis… A Ana Faris le puede quedar muy buen una falda rosa chicle y un top amarillo, pero digamos que de Marc Jacobs, si me compro algo, va a ser el catálogo gratuito. Así te lo digo…

Hablando de cosas que podría comprar, hay que decir que el iPad sale el 3 de Abril y adivinar quién es la loca que quiere hacer un vídeo de la salida en la Apple Store de la Gran Manzana. Si. Fangirl strikes back!

Quiero hacer diferentes vídeos, y uno de ellos es un playback. Si podéis recomendarme alguna canción, os estaré eternamente agradecida. De momento tengo en la cabeza esta. ¡Gracias!

AUDIO:
Miley Cyrus – Party in the USA.Spotify

Comprar un taburete en IKEA

taburete ikea ginatonic

Se me metió en la cabeza que quería un taburete y ni los mails desesperados de Jose mostrándome otras opciones más asequibles no pudieron contra mi fuerza consumista.

Me metí en el coche, y después de tragarme el atasco de la salida del centro pude llegar a uno de los 3 IKEA’s de Madrid.

Normalmente, al aparcar te das cuenta que eso es como Disneylandia: La atracción empieza antes incluso de haber montado, así que ves a mujeres cargando armarios, padres llenando furgonetas mientras su señora sujeta ese pequeño cactus, jóvenes recién emancipados, pijas que no quieren ser descubiertas comprando en una tienda tan vulgar y niños dando por culo con los carros. Pura diversión.

Tu entras y te ofrecen, una bolsa amarilla enorme, un catálogo, un metro, un papelito para apuntar y un lápiz.

Subes las escaleras y delante hay un montón de saloncitos ya montados con muy buen gusto. Los hay para gente más conservadora, algunos chillones con un sofá amarillo y algunos con un sofá feo e incómodo. Es su nuevo modelo de negocio: Hacemos cosas feas y poco prácticas para gente asocial.

Pasas corriendo, y llegas a sofás, mesas, sillas… Y allí hay mil y un taburetes. Algunos no están en la web y otros estaban en la web y aquí no hay ni rastro. Malditos mentirosos.

En un rincón está mi taburete esperando a que lo recoja. Hay dos. Pues pillo los dos… Total, en mi casa vivimos dos y seguro que terminaremos peleando por el taburete. Esos pies en alto, ese mueble para poner la cocacola, esa escalera improvisada para colgar un cuadro… Si, me llevo dos.

Error.

Jose me mira mal.

– ¿Dos? ¿Para qué queremos dos?
– ¿Tu no querrás taburete, entonces?
– Lo miro con ojos de Bambi.
– La que quería venir a comprar un taburete eres tu. ¿Dos taburetes para qué?
– Ñiiii… (ojitos de Bambi aumentando exponencialmente).
– Vale. Dos taburetes.

¡Bien!

Jose coje los taburetes con las dos manos y me dice: «Vale, a la salida.».

Pasamos por el restaurante y no nos apetece un perrito caliente, ni unas albóndigas, ni unos macarrones con tomate. Es raro, algunas veces hasta bebemos café. Por suerte los baños están cerca.

Justo después bajamos escaleras hasta la planta que yo llamo «las cositas que nunca necesitas, pero que siempre terminas comprando».

Lámparas, cubiertos, fundas de nórdico, plantas, vasos… Siempre termino cogiendo algo, por ejemplo:

– ¡Mira miraaa! Un cactus por un euro.
– ¡Ooooh! ¡Mira qué vasos rojos con topos violetas más bonitos!
– ¿Necesitamos lámparas? Da igual, póngame dos.

Llegamos a caja después de pasar por el almacén y no coger nada (los taburetes los llevábamos de antes) nos damos cuenta que hemos pillado los de exposición. Mierda. Miramos dónde están y nos vamos al pasillo 3, sección 15, a buscar los malditos taburetes.

Levantamos miles de cartones, buscamos y después de comprobar la referencia, pillamos los dos taburetes y en ese momento se me ocurre: «¡Ya sé! Vamos a comprar un pequeño jarrón para el recibidor.»

Jose me mira con ojos de furia espartana antes del combate.

Vale, no hay jarrón.

Pagamos los dos taburetes, pero no de cualquier manera, sino en esa caja en la que tu te lo haces todo menos cobrar… EING? Si. Lo llaman caja rápida, pero como pilles a una señora que no sepa usar su tarjeta de crédito…

Nada, taburetes en el maletero y a casa.

PD: ¿A la hora de cenar adivináis dónde puso Jose su cocacola? Si, en el taburete que él no quería.

AUDIO:
Cesk Freixas – Dies i nits d’amor i de guerra.Spotify
Julieta Venegas – Amores Platónicos.Spotify
Miguel Bosé – Estuve a punto de…Spotify

LISTAS:
Música de Infometeo.Spotify

IKEA y el cuadro

ikea cuadro taxis VILSHULT

La ira contenida va a ir saliendo a modo de pequeños frasquitos.

Empezamos con el primer frasquito de ira contenida y canalizada a través de un cuadro de un taxi. Si, el cuadro del taxi mítico que todo el mundo tiene en su casa o que todo el mundo ha visto alguna vez y ha dicho: «No es espectacular, pero tampoco está tan mal para tapar el gotelé de la pared».

Ese cuadro.

La verdad es que a mi no me molesta que ese cuadro lo tenga media Europa. La otra media tiene el beso de Klimt.

Con Jose (también llamado «el chico que hace la mejor tortilla de patatas») fuimos a comprar un zapatero para mis zapatos a la tienda sueca de muebles. Nos lo debimos pasar en grande allí dentro, porque terminamos con un zapatero, una planta, platos, copas, tazas, taburetes, perchas, el cuadro del taxi y el estómago lleno de perritos calientes de 50 céntimos de euro. En fin, que lo que eran 36 euros, terminaron siendo más de 200.

¿Crisis? ¡¿Qué crisis?! ¡Aquí ahora los zapatos los podemos guardar en una copa si nos falta espacio!.

Entonces vino la hora de la verdad. EL cuadro, que normalmente está a 60 euros, estaba a 25. GANGA.

Sabía que era horrible, terrible, un horror, pero 25 euros lo hacían muy muy muy atractivo para el cabecero de la cama. Así que lo metimos en el carro justo antes de entrar en la zona de cajas y Jose soltó por su boquita siempre elocuente y lógico:

– ¿Crees que nos va a entrar en el coche el cuadro? Yo lo veo muy grande.
– Si que es grande, si, pero entrar entra. Los de IKEA, que son unos suecos muy listos, habrán pensado en esto. A ver, no va a sobrar mucho espacio, pero tu tienes un maletero grande.
– Dije yo con total seguridad.
– Gina, lo mio es un coupé – Dijo Jose, pero como yo no entiendo de coches pensé que hablaba de la primitiva.

FAIL.

Llegamos al coche, sacamos el cuadro del carrito y…

Vaya, a 90 grados no cabía.
A 180º tampoco.
Lo pusimos a 45º. Nada.
Probamos con 36,5º y con todos los decimales que se nos ocurrieron.

Un desastre.

Ya me ves a mi arrastrando el cuadro a las 22.30 de la noche por el parking de IKEA hacia la cola de «devoluciones«, con cara de «No me digas, que me lo habías dicho antes o te lo estampo».

– ¿Motivo de la devolución? – Me dijo la chica del mostrador mientras leía que en el ticket todo estaba correcto y que al cuadro no le faltaba ningún píxel.

– No me cabe en el coche. Me ha costado el cuadro 25 euros, y el transporte me costaría 40 y este cuadro no vale 65 euros. – Solté por la boca sin mover las cejas (que ya sabéis que a mi me cuesta).

La muy hija de un bárbaro sueco se rió flojito, para ella, pero la oí. Hija de la gran madre patria sueca… Esa es otra de las muchas razones por las cuales odio los países nórdicos.

Nada. Ahora tengo en el cabecero de la cama un precioso panel de madera y una pared con gotelé.

AUDIO:
Pizzicato Five – Twiggy Twiggy / Twiggy vs. James Bond.Spotify

ALBUM:
Pete Yorn & Scarlett Johansson – Break Up.Spotify

Pinchazo de la rueda

Imaginaos que volvéis de Andorra, tranquilamente, pues tenéis que hacer Andorra-Madrid en un solo día para entregar el coche de alquiler a las 19:00 en Atocha.

Es domingo, pues todo está cerrado, y huele a fiesta y siesta.

Imaginaos que en una recta, pincha una rueda (tremendo sonido) y podéis parar a un lado de la carretera.

Al salir del coche, el ambiente tiene ese característico olor a mierda de vaca. Ese olor que los pixapins odiamos tanto.

No hay cobertura. Tampoco tengo batería en ninguno de los dos móviles. Gina Fail.

Por suerte Jose sabe cambiar una rueda, y tiene la paciencia necesaria para calmar mi mal humor.

AUDIO: Depeche Mode – Wrong