El AVE, tecnología punta

ave oscuras

Me conozco el trayecto del AVE Barcelona-Madrid-Barcelona de memória y además, hasta ahora, nunca había tenido ninguna queja. Casi casi, los empleados del AVE me saludan cuando paso y me preguntan «Qué tal la família», y yo contesto «Como siempre». Cosas nuestras.

Para ir a la universidad o a Terrassa, siempre cogía la Renfe, y sieeeeeempreeeee había retrasos, o averías, o lo que fuera, pero nunca llegaba a la hora y además siempre con problemas. Pensaba que con el AVE esto no debía de pasar, pues pagaba una millonada y además es nuevo.

Me equivoqué.

Hasta ahora, ni la seda era más fina que el AVE. Algunas veces, hasta llegaba 10 o 15 minutos antes. El domingo pasado, el AVE llegó 2 horas tarde.

Ibamos por en medio de la llanura, sin luces ni farolas, sólo matorrales, y proyectaban la película «Cómo locos a por el oro». De repente el tren se paró en seco, se apagó la película y las luces se apagaron todas. No se encendían ni las de emergencia.

La gente se asustó, claro, todos iluminábamos con la pantalla del móvil y los que no llamábamos a nuestras famílias para despedirnos: De esa llanura tenía que aparecer el Chupacabras en cualquier momento.

¿Cuánto tiempo estuvimos allí? 40 minutos. Sin una explicación hasta que nos dijeron por megafonía: «Debido a un fallo técnico estamos parados, reanudaremos la marcha cuando sea posible». Lo repitieron en català y en inglés, pero no dijeron nada que no nos imaginásemos.

Al final, en vez de llegar a las 23.38 como estaba prevista, llegamos a las «01.ypico». Yo soamente tenía ganas de meterme en la cama y dormir. Ya reclamaré el billete en unos días…. total, tengo 90 días para que me devuelvan el 100% del importe del billete presentando el recibo. Pero nadie me va a devolver mis dos horas de sueño.

Me resulta curioso, pero el de Barcelona-Madrid a esa hora es con paradas (y más barato) que el de Madrid-Barcelona que es sin paradas (y 20 euros más caro). ¿Por qué?

AUDIO: El Canto del Loco (con Amaia Montero) – Puede ser

La tonta del metro

grito munch metro

El trasporte público y yo, siempre con nuestros problemas, pero siempre tan felices.

La gente del metro me da para muchas entradas curiosas con las que nos sentimos todos identificados: Chicas tontis, gente solitaria, sus comunicaciones, gente amable

Pero lo que odio a muerte no son los retrasos, ni los horarios, ni las máquinas expendedoras estropeadas. Lo que odio de verdad es ser la única puñetera pringada que paga el metro.

Si, si, si… la única.

Soy la idiota que cuando pasa el billete, siempre hay alguien detrás para pasar.

Eso se acabó, así que ahora les amenazo en català y les digo:

– Ni t’atreveixis! – ¡Ni te atrevas!

Todo esto con el dedo en alto señalando y con cara de desafío. Y me da igual que sea una mujer morena de metro 50, que un grupo de negros de 2 metros. Se quedan muy cortados cuando un retaco como yo, vestido con tacones, falda y un bolso de 20 euros se gira, levanta el dedo y les amenaza desafiante para que no crucen detrás.

El otro día mi hermano flipó. Alucinó al verme enfrentada a dos chicos altísimos (y demasiado fuertes de complexión) gritando como una espartana en celo: ¡¡Ni t’atreveixis!!

Y es que ya sabemos todos que el servicio de trasportes en Barcelona funciona mal, encima, si no pagamos el billete, funcionará peor.

No sabéis lo estúpida que me siento pagando mi euro y pico para el billete, pagando y que alguien se lo ahorre porque yo lo he pagado antes. Los odio a muerte y ojalá les venga un revisor a ponerles una multa…. ¡Jops!

Pero todo esto es estúpido porque nunca he visto un revisor en el metro, por lo que de poco sirve de lo que acabo de escribir.

AUDIO: AC/DC – Honey Roll

Pon el politono en tu **** casa

movil

Cuando tenga 40 años y lea mis aventurillas adolescentes ridículas, voy a darme cuenta de una cosa: Me paso demasiado tiempo en el transporte público.

Ahora ya no porque no voy a la universidad cada día, pero sigo cogiendo el trasporte público por Barcelona para desplazarme por la ciudad, y me doy cuenta que hay un tipo de personas que siempre ocupan el tiempo de desplazamiento para aprender a usar el móvil, averiguar como funciona y cambiarse el tono de llamada.

El otro día quedé con un amigo que vive en la otra punta de la línea verde de metro, y durante todo el viaje estuve sentada al lado un señor mayor con su móvil en la mano probando los múltiples tonos del aparatito.

Tiruriruuuu tiruriruuuuuu….

¡ARG! Casi me coge por tirar el móvil a la vía, a ver si el señor iba detrás y se quedaba allí escuchando su «música».

Puede sonar cruel, pero no lo es. Cuando estás durante 20 minutos escuchando todos los pitidos de un tono de teléfono a máximo volumen, entonces no es cruel desear que el oscuro pasajero se baje con su aparatito en la siguiente parada, le de un calambre en el dedo que no pueda moverlo o se quede dormido al compás del tono de Nokia.

AUDIO: La Casa Azul – Como un fan

Empieza la crisis de mi bolsillo

cerdito hucha

Si, esta semana me toca estar obsesionada con el dinero de mi bolsillo. La cosa empieza a ser grave.

Los grandes economistas mundiales ya predicen una crisis. La gente que tiene un sueldo normal, como yo o mi vecino, sabemos que la crisis la llevamos encima desde hace algunos años ya, y que lo que de verdad se refieren es que la crisis ya empieza a afectar a las altas esferas. A fin de cuentas, ellos son los que realmente dicen si la tendencia económica está bien o mal.

Hace nada fui al supermercado para llenar una nevera llena de bolas de pelusa de esas del oeste. Y por 4 sobres de queso rayado, un par de packs de yogurs, y una barra de pan me cobraron 30 euros. ¿Estamos locos o que?

Y ahora con la crisis esta de transportes, ya verás que todos vamos a comer patatas asadas al microondas con aceite, sal y pimienta. Que a mi me gustan, pero durante el resto de mi vida, me parece exagerado.

Ya no hay gasolina en los surtidores, y como el transporte público es tercermundista, vamos a crear una crisis que ni el primo de Zumosol del presi del gobierno va a poder solucionar. Todos apretaditos en 3 vagones de metro, 4 de tren y 5 de ferrocarril. Vamos a emigrar en patinete, porque aquí, cuando llueve, se nos estropean las carreteras y las vías ferroviarias. Evidentemente los aviones no van a volar por la siempre esperada huelga de controladores de Junio-Julio-Agosto. Es ya una tradición española como la paella, los toros y la siesta.

Y mientras tanto yo seguiré, como siempre, intentando sacar de debajo la mesa al presi, para que haga una tonti-declaración y diga que todo se va a solucionar. A veces, las armas psicológicas también funcionan. O como mínimo, funcionan mejor que no hacer nada. No sé, es una idea.

Lo que no es normal, es que venimos de una burbuja inmobiliaria donde sabemos ya los que tenemos menos de 30 que no vamos a tener una casa en la puta vida, y nos estén diciendo que encima tenemos que pagar por ello.

Yo empiezo a cansarme, y esto que aún no ha empezado…

Por cierto, una buena noticia, creo que tengo réplica en el Programa Polònia de TV3.
Sólo hay que ver este vídeo en el minuto 21:52/29:22 para darse cuenta que la chica con la diadema roja es un calco de mi persona.

Y otra buena noticia es que BMW ya me ha hecho el coche que necesitaba. Gracias, el viernes que viene voy a recogerlo, jeje. El modelo se llama GINA, y me parece un estupendo nombre para un BMW.

AUDIO: Corinne Bailey Rae – Munich

Discursos originales para los rumanos del tren

rumania

Es fácil ser rumano, pero por lo que he visto, el sector tiene un problema con los discursos. Se repiten, se hacen monótonos, y una vez has oído uno, los demás te parecen los mismos y desconectas.

¿Esta gente no sabe lo que son las audiencias? Para tener al público enganchado hay que darles algo más que un discurso repetido. ¡Espectáculo!

«Buenos días siniores, soy una pobre chica de la Rumanía, no tiengo dinero, no tiengo trabajo, no tiengo papieles. Tiengo una ninia piquiñita, no tiengo de leche, no tiengo de paniales. Gracias, una ayudita pir favor».

Esto de la chica de la Rumanía, lo he oído en mujeres de 40 largos. Y algunas ninias tienen 12-13 años, algunas ves que no han mentruado aún y ya te lelvan a un bebé en brazos.

Y lo que pasa con las chicas de 40 de la Rumanía, lo he visto con bebés de 5 años en brazos. Toda una carga familiar, sobretodo por la pobre chica que lleva al crío a cuestas.

Bueno, luego está la variación, en la que, a parte de una ninia piquiñita tienen madre/padre en «Val Hebrón». Pero esta ya es otra historia.

Yo propongo crear una base de datos en MySQL, o incluso algo más simple, para que ellos, a la hora de coger el ninio en brazos y sedarlos, tengan ya el discurso hecho y original. Un punto a favor para ellos, y para los pobres pringados que tenemos que aguantar el viaje de tren con los grititos de las señoras.

Algo como, por ejemplo, el rap del rumano del tren, o prosa escrita. Puede que incluso cambiar «la Val Hebrón» por el centro de rehabilitación dónde esta Lindsay Lohan.

Me pregunto, ¿Los maridos de las rumanas no curran?

Yo lanzo la propuesta al aire, luego que alguien se ponga a programarlo.

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ACTUALIZACIÓN

No tengo nada en contra de los rumanos, ni de la gente de Rumanía. Sólo es que ¿Cómo llamaríais a las mafias organizadas que piden en el metro y que son de Rumanía? Pues Rumanos del metro. De la misma manera que también hay gente de Rumanía honrada, trabajadora,… En las cercanías de Barcelona estas mafias no dejan ni tocar a los de la guitarra en los vagones, tienen acaparado el mercado. Que nadie se me ofusque… Que es que parece que nos estamos estresando con la llegada de la primavera. Ooooohhhhmmmm….

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AUDIO: Coconut Records – Weast Coast