Pros y contras de vivir sola

home sweet home casa

Es la primera vez en mi vida que vivo sola. Que no comparto piso con nadie. Que tengo la inmensidad de un piso en el centro de la ciudad para mi misma. Es raro.

Y claro, ante la novedad y descubrir cosas de una misma que no conocía, pues llegan las preguntas y experimentos varios para descubrir qué cosas tan fantásticas me depara el futuro.

Por ejemplo, me he dado cuenta que doblar las sábanas se ha convertido en un reto. Como soy de esas personas que guardan las sábanas dobladas en el armario (y no en formato bola arrugada), necesito encontrar un sistema para doblarlas del tal manera que con mis dos brazos cortos pueda llegar a hacerlo. No parece difícil, pero creo que mis vecinos se deben partir la caja cada vez que lo hago con la ventana abierta.

Cojo una punta con una mano, descubro dónde está la otra punta, intento juntarlas, estiro…. Y ya por el otro lado se me ha descolocado. Luego intento hacerlo todo a la vez, pero entonces arrastro la parte de abajo de las sábanas y aun queda peor. Lleno de arrugas. Por suerte algunos amigos míos que vienen de visita, terminan doblando sábanas y preguntando qué han hecho ellos para merecer esto. El pobre Wallmi me preguntó si luego doblaríamos ropa interior, pero por mi mirada entendió que no iba a suceder.

Hay algunas cosas que me inquietan de mi piso. Como cuando dejas una cosa en un sitio… Y horas más tarde sigue en ese sitio. Y si desaparece, sabes que nadie más ha podido tocarlo excepto tú. Por ejemplo, las zapatillas de estar por casa, esas pantuflas que a la mínima patada se meten debajo del sofá, sabes que solamente tú has podido darles una patada y meterlas en el lugar menos alcanzable de debajo del sofá o de la cama.

O que si ya no hay Cocaola en la nevera, es porque tú, y solamente tú, has podido bebértela. Y si la Cocacola está en la nevera sin gas es porque tú y solamente tú has dejado de beber Cocacola hace tiempo. Nota mental: Prohibido comprar Cocacola.

Luego hay cosas que me dan bastante miedo, como que si te caes en la bañera y te partes el cráneo, van a encontrar tu cuerpo semanas más tarde desnudo y en descomposición. Los vecinos no sabrán de dónde viene ese olor tan fuerte que sale de tu piso, llamarán a los bomberos y verán el trágico accidente.

Por eso no me quito el seguro médico. Aunque tenga que estar comiendo patata hervida con atún en lata el resto de mi vida.

Luego hay cosas que me molestan, como por ejemplo cocinar para una sola persona e ir a la compra. Cosas que antes me encantaban porque podía comprar de todo y nada caducaba. Ahora si compro un paquete de filetes de pollo, a los dos días el pollo sobrante está seco. O si hago cuscús con verduritas, a los cuatro días de comer cuscús con verduritas tengo ganas de mandar a Marruecos y a Argelia a por unas pizzas.

Si compro un paquete de naranjas, termino comiendo naranjas el resto de mi vida. Si compro un pack de 8 yogures de sabores, termino del yogur hasta el moño.

¿Es que nadie piensa en los que vivimos solos y no nos apetece comer hamburguesas de pavo el resto de nuestros días?

Lo mejor es llegar a casa, conectar el AppleTV y ver series hasta el resto de mis días.

O encender la XBOX360 y pasarme el Portal 1 y 2 de un tirón.

Y es que en MI tele solo ponen lo que a MI me gusta.

Un placer.

AUDIO:
The Pretty Reckless – Light me up.Spotify
Shakira – Rabiosa.Spotify
The Animals – House of the Rising Sun.Spotify

Vuelvo de vacaciones con las pilas cargadas

benvenidos

¡¡Holaaa!!

¿Me habéis echado de menos?

Yo un poquito, pero es que necesitaba unas semanas de relax del blog para volver con más ganas que nunca.

He tenido algunos cambios estas últimas semanas en mi vida, y por eso voy a tener más tiempo que nunca. Tiempo al que voy a dedicar para trabajar mucho en un montón de cosas nuevas que están saliendo (y que ya os contaré a su debido tiempo), a conocer gente, y salir a descubrir Madrid.

Os podría hacer una lista de sitios acojonantes que he descubierto por Madrid estos últimos días, como el café manuela, el restaurante Lamucca, o una plaza donde la gente se sienta en el suelo porque no hay bancos (y además van demasiado borrachos para encontrarlos). A ver si me da tiempo y lo grabo en vídeo…

¿Os acordáis del artículo que escribí el año pasado? Pues solo conservo de este un piso en Madrid y una ciudad por descubrir. Nada más. Y esta sensación tan “budista” me hace sentir más feliz que nunca, porque sé que no estoy sola, que tengo a un montón de gente que me apoya, que me quiere y a la que adoro más que a nadie.

¡Empezamos!

AUDIO:
Canciones de amor desesperadas.Spotify